Por Daniel Ontiveros
Estamos en el estira y afloja del presupuesto del 2019, y las diferencias políticas están afectando la asignación de presupuesto.
A nivel nacional, a las universidades se les había recortado el presupuesto federal, ese recorte se utilizaría para crear 100 nuevas universidades alrededor del país, que eran uno de las promesas del presidente Andrés Manuel. Además las becas para estudiantes universitarios tienen un recorte de la mitad del presupuesto. Ante el recorte de las universidades el presidente tuvo que rectificar y aseguró no se realizaría recorte a las universidades.
En la gasolina, como ya se pronosticaba, no va a reducir el impuesto que se le impone a los combustibles, por lo que el precio se mantendrá elevado. Dice el presidente que no bajará hasta que México produzca sus propias gasolinas. Pero lo que no dice es que mientras no se le deje de cargar tantos impuestos a cada litro, esta nunca bajará. Tal vez por eso en Hacienda, ya están afilando los dientes para que todos esos contribuyentes evasores y morosos se pongan al corriente y paguen sus impuestos.
En los estados y municipios ya comenzaron las quejas de que el Gobierno Federal no atendió sus peticiones. Chihuahua tendrá una reducción de su presupuesto federal de un 30%, lo que acusó el gobernador Corral de ser una revancha por parte de Obrador.
En Jalisco, Enrique Alfaro mencionó que a Jalisco no lo tomaron en cuenta para proyectos tan importantes como el saneamiento del Río Santiago, la línea 4 del Tren Ligero, la presa El Purgatorio y el Macrolibramiento. Aunque el presupuesto aprobado por el Congreso del Estado para el 2019, contempla 15 mil millones de pesos más que el 2018.
Aún no cierra el primer mes de la nueva administración, y ya se contemplan pérdidas por la cancelación del Nuevo Aeropuerto por 120 mil millones de pesos (el presupuesto de Jalisco para el próximo año), y el rechazo de los superdelegados que dispondrán de recursos federales a lo que el Gobierno Federal crea conveniente invertir, que es al asistencialismo: regalar dinero a lo pobres, que no servirá de nada, si no mejoran las condiciones de oportunidad laboral, acceso a la salud y educación.
Y para Jalisco, un lastre de Aristóteles, fue que aún hacen falta mil millones de pesos para concluir la obra de la línea 3 que no están contemplados para 2019.

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